lunes, 7 de noviembre de 2011

Tomás Segovia (1927-2011)




Fragmento de Anagnórisis (1964-1967)

...
los amantes se miran en los ojos
un punto antes de que el amor los vea
y así lo recomienzan siempre
se aman antes de amarse
un instante se miran sin su fulgente túnica
se ven por el reverso de la belleza
se hallan ataradeos frágiles mortales
mas guardar el amor es su tarea
encorvados sobre él al mismo tiempo
se vuelven a tocar sus pieles apagadas
cada piel reconoce la otra paciente piel
cada mano responde a otra mano obstinada
cuatro manos se afanan mudas en la penumbra
sin emoción sin halo sin belleza edifican
hacen humildemente el fuego
se mueven entre las cenizas
sus callos toman ascuas
alimentan la llama con oscuros residuos
se hacen profundamente piedra
se han quitado las alas para darlas al fuego
se han quitado del vuelo para hacerse albañiles
yace aún aterido su deseo
vientre y semen son sólo vientre y semen
de ellos renacerá cada aurora la casa
nunca el amor emprenderá la fuga
ellos guardan el nido al que retorna siempre
salen al paso del amor y se hacen suyos
antes de que el amor los tome

su corazón corre delante de sí mimo
como la cresta curva de la ola
sostenida en el hueco en que despliega
toda su aérea arquitectura industructiblemente

salen al paso del amor y su lenguaje
le abren su casa y le abren su silencio
su palabra es de silencio inseminado
su casa se cimienta en roca fogueada
el áncora del mundo
es un hogar de piedra donde la llama inscribe
sus cambiantes idénticas sentencias amoroas.

2 comentarios:

la vera guerra dijo...

una vez más, gracias, querida amiga, por compartir tus lecturas :) Abrazo fuerte desde la costa hasta Monterrey (nos quedó pendiente una charla de café)

la vera guerra dijo...

una vez más, gracias, querida amiga, por compartir tus lecturas :) Abrazo fuerte desde la costa hasta Monterrey (nos quedó pendiente una charla de café)